Manipulación visceral

Manipulación visceral

¿Cómo puede ayudarte?

La Manipulación Visceral es usada para localizar y solventar problemas en cualquier parte del cuerpo.

Estimula tus propios mecanismos naturales para mejorar el funcionamiento de tus órganos, disipa los efectos negativos del estrés, y aumenta la salud general y la resistencia a enfermar.

 

¿Cómo actúa?

La Manipulación Visceral está basada en la aplicación específica de fuerzas manuales suaves que estimulan la movilidad normal, el tono y el movimiento de una víscera y sus tejidos conectivos.

Estas manipulaciones pueden potencialmente mejorar el funcionamiento de órganos individuales, la función de sistemas de órganos, y la integración estructural de todo el cuerpo.

Armonía y salud existen cuando el movimiento está libre y las interrelaciones están en equilibrio (cuando el movimiento no está dificultado, sobrexcitado, deprimido o en conflicto con otras estructuras vecinas y su movilidad).

Los terapeutas usan la Manipulación Visceral para valorar las actividades funcionales dinámicas así como las estructuras somáticas que realizan actividades individuales.

También evalúan la calidad de las estructuras somáticas y su función en relación al diseño armonioso global, usando el movimiento como indicador para determinar esta calidad.

Debido a las delicadas y a menudo fuertes reacciones naturales de los tejidos viscerales, fuerzas precisas y bien dirigidas obtienen grandes resultado en la salud del paciente

¿Qué es la manipulación visceral?

Tienen especial importancia los movimientos (no visibles normalmente) que tiene lugar dentro del cuerpo humano. Están relacionados con diversos niveles de actividad, desde las pulsaciones celulares hasta las contracciones rítmicas del corazón, diafragma y también del sistema cráneo-sacral.

El sistema visceral depende de la sincronicidad interconectada entre los movimientos de todos los órganos y estructuras del cuerpo. En un estado de salud óptimo, estas relaciones armoniosas se mantienen estables a pesar de la interminable variedad de movimientos del cuerpo. Pero cuando un órgano no puede moverse en armonía debido a un tono anormal, adherencias o desplazamientos, éste trabaja contra órganos y músculos, membranas, fascias y estructuras óseas del cuerpo. Esta desarmonía crea fijaciones, puntos anormales de tensión que hacen que el cuerpo se vea forzado a moverse entorno a ellos. Y esta irritación crónica, sucesivamente, prepara el terreno para enfermedades y disfunciones.

Imagine una adherencia alrededor de un pulmón. Puede crear un eje modificado que demanda una acomodación anormal para las estructuras corporales vecinas. Por ejemplo, la adhesión puede alterar el movimiento de una costilla, lo cual puede a su vez crear un desequilibrio en la columna vertebral y, con el tiempo, posiblemente desarrolle una relación disfuncional con otras estructuras.

Este ejemplo destaca sólo una de los cientos de posibles lesiones de una pequeña disfunción (multiplicada por miles de repeticiones cada día).

La Manipulación Visceral se basa en la palpación de las fuerzas normales y anormales dentro del cuerpo. Usando técnicas específicas, el terapeuta puede evaluar como interactúan las fuerzas anormales, cómo se superponen y afectan a las fuerzas corporales normales que están en movimiento. El objetivo es ayudar a que las fuerzas normales del cuerpo eliminen los efectos anormales, cualquiera que sea su origen.

Sus efectos pueden ser globales, abarcando diversas áreas de la función corporal.

Manipulación visceral